PARTE 2 LA VERDAD
-Hola Elena-dijo Isabel.
-¿Qué haces aquí?-preguntó Elena.
-He vuelto a Torrelaguna-dijo Isabel intentando sonreir-¿Qué tal Elena?
-¡¿Qué tal Elena?! ¿Sabes que te fuiste de Torrelaguna sin despedirte de mí? ¡Eramos las mejores amigas! ¿Cómo pudiste hacerme eso?
Cuando Elena terminó de gritarle se fijó que Isabel estaba llorando.
-Lo siento-dijo Elena-Siento haberte gritado.
-Es verdad-dijo Isabel entre sollozos-No quise despedirme de tí para que no costara irme, Elena, lo siento yo, y mucho, debí de haberte dicho adiós.
Elena e Isabel se abrazaron por primera vez en veinte años.
-Te he echado de menos, Fresa-dijo Elena.
Isabel se rió.
-Todavía te acuerdas de mi apodo, ¿cuál era el tuyo?
-Lima-dijo Elena-Bueno me tengo que ir, ah, por cierto, no le has dicho nada a Luis.
Isabel se puso blanca mirando el horizonte.
-Elena vete ya que llegas tarde-dijo Isabel muy seria.
-Isabel estás blanca, ¿te pasa algo?
-¡Vete!-exclamó Isabel.
Elena se fue y cogió el coche, Isabel estaba muy rara últimamente.
Era de noche y Luis miraba el ordenador, de pronto vio una cosa en el ordenador rara.
-El conde de L´abregal ha desaparecido, se le vio por última vez en Segovia y bajó hacia abajo pero ya no lo volvieron a ver-leyó Luis.
En ese momento el teléfono sonó.
-¿Si?-preguntó Luis.
-Luis, soy Elena, no te vas a creer quien vive en la casa abandonada.
-¿Quién?-preguntó Luis.
-Agarrate a algo. Es Isabel.
Esas palabras sonaron en el cerebro de Luis como martillazos en un yunque.
-Estás bromeando, ¿verdad?-dijo Luis-Yo oí rumores de que Isabel estaba por aquí pero no me las creí, voy a ir mañana a su casa.
Al día siguiente iba a ir a casa de Isabel pero apareció algo en el periódico que llamó la atención a Luis.
Llamó a Hugo y fue a su casa.
-Hola-dijo Hugo, estaban en la puerta de la casa de él-¿Qué tenías que enseñarme?
Luis le pasó el periódico.
-Anoche en las calles Juan de Gamarra, las Monjas, la plaza mayor y la calle Burgos se vio una criatura, muchos de los que estaban allí se desmayaron, ese monstruo atacó a un hombre mayor llamado Juan Soles y murió y a un bebé que le han tenido que darle sangre para salvarle, aún así se dice que no se salvará de las secuelas. La criatura era horrible según los vecinos de la zona y un videoaficionado sacó una foto que está abajo.
Hugo y Luis miraron la criatura, era como un gorila gigante, de unos dos metro, el gorila tenía el pelo rojo y su nariz eran dos agujeros blancos como la nieve, sus ojos eran azules como el cielo y la boca tenía unos dientes afilados.
-Dios mío-dijo Hugo-Por eso anoche Darío dice que oyó gritos en la calle.
-Tengo que ir a ver a Isabel-dijo Luis-Adiós
Luis salió de la casa y cogió el coche, en las calles no había absolutamente nadie, cuando llegó a las calles donde estuvo el monstruo vio que estaban destrozadas y las persianas de todas las casas bajadas.
"Vaya, esto ha dejado Torrelaguna atemorizada"pensó Luis.
Llegó a la casa abandonada y vio el cartel de Villa L´abregal. Llegó al porche de la casa y llamó a la puerta, no abrió nadie, al rato abrió un hombre alto vestido de negro.
-Hola-dijo Luis-¿Está Isabel?
-Está durmiendo-contestó el hombre-Soy Esteban, el mayordomo de Isabel, está destrozada, anoche tuvo unos incidentes.
-Una última cosa-dijo Luis-¿Puedo hablar con el conde de L´abregal?
Esteban palideció y después cerró la puerta.
-Oiga, Esteban-dijo Luis-Que raro.
-He vuelto a Torrelaguna-dijo Isabel intentando sonreir-¿Qué tal Elena?
-¡¿Qué tal Elena?! ¿Sabes que te fuiste de Torrelaguna sin despedirte de mí? ¡Eramos las mejores amigas! ¿Cómo pudiste hacerme eso?
Cuando Elena terminó de gritarle se fijó que Isabel estaba llorando.
-Lo siento-dijo Elena-Siento haberte gritado.
-Es verdad-dijo Isabel entre sollozos-No quise despedirme de tí para que no costara irme, Elena, lo siento yo, y mucho, debí de haberte dicho adiós.
Elena e Isabel se abrazaron por primera vez en veinte años.
-Te he echado de menos, Fresa-dijo Elena.
Isabel se rió.
-Todavía te acuerdas de mi apodo, ¿cuál era el tuyo?
-Lima-dijo Elena-Bueno me tengo que ir, ah, por cierto, no le has dicho nada a Luis.
Isabel se puso blanca mirando el horizonte.
-Elena vete ya que llegas tarde-dijo Isabel muy seria.
-Isabel estás blanca, ¿te pasa algo?
-¡Vete!-exclamó Isabel.
Elena se fue y cogió el coche, Isabel estaba muy rara últimamente.
Era de noche y Luis miraba el ordenador, de pronto vio una cosa en el ordenador rara.
-El conde de L´abregal ha desaparecido, se le vio por última vez en Segovia y bajó hacia abajo pero ya no lo volvieron a ver-leyó Luis.
En ese momento el teléfono sonó.
-¿Si?-preguntó Luis.
-Luis, soy Elena, no te vas a creer quien vive en la casa abandonada.
-¿Quién?-preguntó Luis.
-Agarrate a algo. Es Isabel.
Esas palabras sonaron en el cerebro de Luis como martillazos en un yunque.
-Estás bromeando, ¿verdad?-dijo Luis-Yo oí rumores de que Isabel estaba por aquí pero no me las creí, voy a ir mañana a su casa.
Al día siguiente iba a ir a casa de Isabel pero apareció algo en el periódico que llamó la atención a Luis.
Llamó a Hugo y fue a su casa.
-Hola-dijo Hugo, estaban en la puerta de la casa de él-¿Qué tenías que enseñarme?
Luis le pasó el periódico.
-Anoche en las calles Juan de Gamarra, las Monjas, la plaza mayor y la calle Burgos se vio una criatura, muchos de los que estaban allí se desmayaron, ese monstruo atacó a un hombre mayor llamado Juan Soles y murió y a un bebé que le han tenido que darle sangre para salvarle, aún así se dice que no se salvará de las secuelas. La criatura era horrible según los vecinos de la zona y un videoaficionado sacó una foto que está abajo.
Hugo y Luis miraron la criatura, era como un gorila gigante, de unos dos metro, el gorila tenía el pelo rojo y su nariz eran dos agujeros blancos como la nieve, sus ojos eran azules como el cielo y la boca tenía unos dientes afilados.
-Dios mío-dijo Hugo-Por eso anoche Darío dice que oyó gritos en la calle.
-Tengo que ir a ver a Isabel-dijo Luis-Adiós
Luis salió de la casa y cogió el coche, en las calles no había absolutamente nadie, cuando llegó a las calles donde estuvo el monstruo vio que estaban destrozadas y las persianas de todas las casas bajadas.
"Vaya, esto ha dejado Torrelaguna atemorizada"pensó Luis.
Llegó a la casa abandonada y vio el cartel de Villa L´abregal. Llegó al porche de la casa y llamó a la puerta, no abrió nadie, al rato abrió un hombre alto vestido de negro.
-Hola-dijo Luis-¿Está Isabel?
-Está durmiendo-contestó el hombre-Soy Esteban, el mayordomo de Isabel, está destrozada, anoche tuvo unos incidentes.
-Una última cosa-dijo Luis-¿Puedo hablar con el conde de L´abregal?
Esteban palideció y después cerró la puerta.
-Oiga, Esteban-dijo Luis-Que raro.
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